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Semana mundial por el parto respetado 2019, «El poder de parir está en vos»

Semana mundial por el parto respetado 2019, «El poder de parir está en vos»

Cerrando la semana mundial por el parto respetado 2019, a la que los profesionales activistas nos adherimos apasionados y comprometidos, quiero compartir mi reflexión.

Decirle a una mujer que el poder de parir está en ella es casi una irresponsabilidad. Es completamente contradictorio hablar de “poder” y que ese poder está en las gestantes, cuando sabemos muy bien (además de que lo vivimos en carne propia) que muy poca fuerza puede tener mi poder o mi consciencia de saber que “puedo parir” si detrás de mi parto hay un sistema de salud que no toma en cuenta mis decisiones, mis necesidades y además no valora la capacidad del cuerpo femenino de tener un parto fisiológicamente natural.

Es como cuando a una mujer abusada sexualmente la hacen sentir culpable o responsable de lo que le sucedió. Como si ella tuviera la posibilidad, frente a esa situación, de que no ocurra, y que la fuercen a algo que ella no quiere.

Si yo como mujer gestante me lo creo literalmente, mi auto-estima quedará bien pisoteada si no tengo el parto o la experiencia que yo quería tener. Y lo más seguro es que así sea, porque ni sintiendo la convicción de la capacidad que tiene mi cuerpo de parir, el sistema, tal cual como está organizado este, permitirá que mi parto sea como yo lo quiero.

La palabra “poder” está mal planteada desde nuestra forma de pensar. El poder está asociado con el sistema patriarcal que impone desde su lugar, un modelo, una forma de relacionarnos desde la jerarquía, donde no tiene cabida el pensar o el sentir de una persona, mujer, que quiere parir, que quiere ser acompañada, que decide no ir a la institución y tener a su bebé en su casa, rodeada de las personas que ella escoge….

Pienso que la palabra dice mucho, más allá de esta, está asociada a un sistema en el que estamos sumergidas y que a pesar de nuestras luchas o activismos, sigue pisoteándonos.

Me parece más adecuado decir “capacidad” o “potencial” de conectarme con mi cuerpo, de valorar mi intuición, de seguir el instinto.

La capacidad de parir está en mi, está en ti, está en la mayoría de las mujeres. Pero mientras el sistema de salud siga maltratándonos, sometiéndonos a lo que ellos crean o piensen y les convenga, las cosas seguirán de la misma manera.

Lanzarnos la pelota a las mujeres, revictimizando a la víctima, como si solo dependiera de nosotras, sigue siendo violencia obstétrica. La realidad es que se sigue interviniendo en nuestras decisiones, deseos y anhelos de parir, haciendo de este momento un evento, para nada placentero, muy intervenido, y con mucho maltrato.

Asumiendo la parte de la responsabilidad femenina en esta historia, este lema nos quiere señalar que nuestro cuerpo tiene la capacidad innata del proceso de parto y nacimiento.

Pero lo hemos olvidado, y por tal razón, debemos mencionar una vez más, que nuestro cuerpo ha evolucionado durante siglos y que es perfecto para lograr el nacimiento de nuestro bebé sin la ayuda de nadie (salvo algunas excepciones) .

Las mujeres debemos retomar el hilo de nuestros procesos femeninos. Entendiendo que estamos sumergidas en un sistema hegemónico patriarcal que nos somete a través de hilos visibles e invisibles a sus intereses, las mujeres mientras tanto, abogamos por nuestros derechos.

Activismos e intenciones de cambiar una realidad que no nos sostiene amigablemente, por decirlo de una manera suave, recordemos que estamos en el mes de la visibilización del ciclo menstrual cuyo lema para este año es “menstrúa”.

Ambos activismos apuntan a reapropiarnos del ciclo menstrual y del parto-nacimiento, como momentos trascendentales de nuestra vida sexual y reproductiva y alertan sobre la necesidad de ejercer dicha  soberanía dentro la tribu femenina.

Dice la  Red de política menstrual: “… muchas mujeres en distintas partes del mundo están optando hoy por dejar de menstruar: chips subcutáneos, SIU, DIU, implantes, píldoras. Nuestras matrices están siendo sometidas a procesos farmacológicos que inhiben nuestro sangrado hasta por 5 años… alertamos y alentamos a optar por menstruar, por sostener nuestra ciclicidad y la autonomía de nuestros cuerpos… nos oponemos a un régimen de infertilidad social, somos activistas por un mundo con matrices vivas, úteros calientes, escuchados y respetados, en movimiento o quietud si lo necesitan, capaces de hacer pasar la vida, de gestar o no cuando lo deseen, de crear, disfrutar, ciclar, sentir.
Porque el paradigma patriarcal de la higiene femenina, lo transformamos desde adentro nuestro y entre todas o no se va a caer. “

La iniciativa de la semana mundial del parto respetado (SMPR) proviene de Europa (https://enca.info/international-week-for-respecting-childbirth/  ). Creo que debemos reflexionar acerca de la realidad latinoamericana que es muy diferente a la europea.

Aún en presencia de un movimiento de parteras, doulas y profesionales activistas, en centro y sur América, los pocos cambios que observamos obedecen a modas y a élites que se pueden dar el lujo de ”poder parir”. No están al alcance de la mayoría de nuestras mujeres americanas.

Los cambios ocurren a una velocidad excesivamente lenta, mientras se mantiene el status quo que beneficia a cualquiera menos a las mujeres, sus parejas y sus bebés. No habrá lema ni esfuerzo suficiente para cambiar esta realidad, que subestima la intensa fortaleza del cuerpo femenino y su capacidad de parir, si toda la sociedad no actúa unida para materializar la sabiduría para parir.

Isabella Polito

 

 

 

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